¿Qué son las emociones?

Las emociones son el eje central de nuestra conducta, de nuestras decisiones, de nuestro día a día. Las emociones nos marcan, nos dirigen y hacen que tomemos decisiones.

Los pensamientos en cambio son los que impulsan estas emociones y las preceden. Son la parte más interna y por lo tanto menos visible, pero la que le da los argumentos para que se manifiesten, a veces de maneras más acertadas que otras. ¿Quién no se ha arrepentido de haber hecho o no algo, lamentando no haberse parado a pensarlo dos veces antes? Seguro que a tod@s nos ha pasado en multitud de ocasiones y situaciones.

Las corrientes psicológicas actuales han querido, acertadamente, marcar el protagonismo y el papel del pensamiento en nuestras vidas. Escuchamos por todos lados afirmaciones del tipo: “el pensamiento crea”, “el pensamiento atrae”, “controla tus pensamientos” …o corrientes como el Mindfulness que pretenden enseñarnos a mantener la mente “despejada” de pensamientos disruptivos, etc. Más adelante daré mi visión sobre algunas de estas corrientes, aunque con independencia de ellas, de mi visión, de su eficacia, de su aplicación, etc., efectivamente así es, los pensamientos son el principio de todo, de nuestras conductas y decisiones en la vida diaria.

De un pensamiento se genera una emoción, un sentimiento. Por eso la Psicología Cognitiva apeló al rol importantísimo de nuestras creencias cuando hasta entonces la atención se centraba en la conducta, sin tener en cuenta que esta está precedida por pensamientos. Usemos el símil de una pandilla de amigos o cualquier grupo de trabajo para entender el papel que juegan en nuestras vidas: tanto en una pandilla como en un grupo siempre están los que “piensan” por un lado, y los que “ejecutan” por otro; los pensamientos dan las ideas y las manifiestan, pero quien pone en acción esas ideas son las emociones y los sentimientos… La cara más visible, se transforman en acciones, en palabras, en hechos, en conductas.  Las emociones son las que dan la cara, las más difíciles de controlar, son indisciplinadas y espontáneas, son primitivas e instintivas, se dejan llevar por los impulsos y desembocan en conductas que no siempre son adaptativas. Y aunque a menudo se le da excesivo poder al pensamiento, la Psicología nos aporta herramientas eficaces que nos permiten enseñar a nuestras emoPSIones” a ser más reflexivas y, sobre todo, menos intensas en según qué situaciones. Igualmente, y en el lado contrario, hay veces en que tenemos que enseñarlas a manifestarse porque se vuelven tímidas e introvertidas, en cuyo caso la dificultad está en enseñarlas a sentir.

Si algo sabemos las personas resilientes es que las emociones nos pueden llevar por caminos equivocados, o mejor dicho a sufrimientos innecesarios. Si quieres aprender a vivir tranquilo, con tus emociones a raya, intentaremos ayudarte a conseguirlo o cuanto menos a mejorar. En emoPSIón trabajamos desde el rigor que nos da la Psicología como ciencia que estudia la conducta humana y sus procesos cognitivos, estamos en formación constante para mejorar cada día y estar siempre a la vanguardia, y ofrecer las herramientas más avanzadas para hacer mejorar a todos aquellos que acuden a nuestro espacio. No tenemos mayor ambición que esa, ser mejores día a día y hacer la vida lo más llevadera y mejor posible a tod@s, pues ¿Hay acaso una ambición mayor y más exigente que VIVIR?

La vida es un campo de pequeñas y grandes batallas, por lo que procuramos hacerlas lo más llevaderas posible. No creemos en esas máximas de “Sonríe que la vida es bella” y tópicos por el estilo sobre la felicidad eterna y poco menos que el que no es feliz es porque no quiere. NO, porque la verdad no es esa, la vida es una escalada continua de altibajos, de retos, de situaciones complicadas, de crisis y por supuesto también de muchas cosas buenas que hay que valorar y sacar partido de ellas; por lo que nuestro cometido es ayudar a las personas a salir lo más airosas posibles de los obstáculos y de las complicadas situaciones cotidianas. En definitiva, a afrontar.

Por eso, creemos y afirmamos con total convicción que: “el mejor estado del ser humano es estar TRANQUILO y SATISFECHO”, no es estar enamorado ni feliz, porque no se puede estar enamorado y feliz todo el tiempo como dicen estas marcas de artículos de escritorio, tazas, fondos de pantalla, bolígrafos, mochilas, carpetas, etc. Porque sí, la vida es un regalo y puede ser maravillosa, pero no lo es todo el tiempo; la felicidad va y viene y está sobrevalorada, es un estado extremo, de alta intensidad, de emociones intensas, y vivir en los extremos no suele ser bueno en ningún ámbito de la vida, tiremos del tópico “cuanto más subas y menos preparado estés más dura será la caída”, por eso nuestro objetivo es buscar el equilibrio, el  estar tranquilos, satisfechos con lo que podemos hacer para mejorar y estar mejor, es aprender a afrontar situaciones, y ahí es donde la psicología nos proporciona multitud de opciones y herramientas con base completamente científica.

Si nos vamos a los extremos, tenemos por un lado la euforia, que es un estado emocional que nos lleva a experimentar emociones intensas de alegría y bienestar, donde las emociones están a su libre albedrío y descontroladas. Por otro lado, tenemos a la disforia, que se caracteriza por un estado de ánimo anormalmente bajo, con emociones de tristeza y abatimiento. Ambos son extremos del estado de ánimo, que de manera esporádica podemos sentir alguna vez y es humano hacerlo, el riesgo está en hacer de ellos nuestros estados habituales, en confundir que se está en un extremo u otro, en sentirse eufórico o disfórico sin poner en valor el hecho que lo motiva, ¿no te gustaría aprender a modular tus niveles de euforia y de abatimiento para empezar a estar tranquilo y satisfecho?

Sin duda, para nosotros es la mejor manera de salir victoriosos de nuestro día a día. Seguro que van a surgir imprevistos, adversidades, problemas, dificultades, crisis, y cosas dolorosas, pero sabremos enfrentarnos a ellas y manejar nuestras emociones para no acabar hundidos con cada inconveniente de la vida. Aunque mi taza de desayuno diga “todo es posible con ganas y mucho café” o la fastidiosa frase de “la suerte es solo de quien la busca”… ¿De verdad alguien piensa que es alentador leer o escuchar esto cuando la angustia empieza a recorrer todo tu cuerpo por más que buscas y no encuentras trabajo, o porque te has enterado de que tu pareja te engaña, o que por más que entrenes y esfuerces pierdes cada fin de semana cuando sales a jugar a la cancha y tu propio público te increpe? Habrá personas que encuentren la motivación en esto y superen situaciones y sufrimientos con una sola frase, pero para el resto, para los que sufrimos, porque el sufrimiento es parte de la vida, nos resultará más práctico y efectivo haber aprendido herramientas de verdad para vivir tranquilos y afrontar las adversidades desde una línea segura, manejando nuestras emociones, y poniendo a raya nuestros pensamientos para encontrar soluciones de manera acertada, superar situaciones de estrés, de miedo, de dolor, de tristeza…De vida.

Desde pequeños nos enseñan a leer, a escribir, a sumar y a restar, …, desde lo más básico a lo más complejo, y adicionalmente nos preocupamos en lo posible de que nuestros hijos aprendan a tocar instrumentos, a practicar cualquier deporte, idiomas varios y a un sinfín de conocimientos más que creemos firmemente que les ayudarán seguro a ser personas mejor preparadas y así tratar de tener mayor posibilidades de éxito en una sociedad exigente y competitiva en cualquier ámbito, o simplemente para que puedan disfrutar con lo que hacen. Sin embargo, muy pocos se plantean enseñar y dotar de herramientas, a nuestros jóvenes y no tan jóvenes, que les permitan manejar las emociones, soportar el estrés y la presión, afrontar el éxito o el fracaso como parte del camino sin caer en la frustración, …  Existiendo aún una visión arcaica del psicólogo como terapeuta para “algunos pocos locos”. Nada más lejos de la realidad, la psicología nos dota de una caja de herramientas que nos ayuda en la gestión de las emociones de nuestro día a día. Los problemas emocionales tienen infinidad de formas, de colores, de peculiaridades… no a todo el mundo le vale lo mismo, hay diferentes herramientas para cada clase o tipo de problema y de persona, esto no es pan para todos, y de ahí la necesidad de un especialista, de un psicólogo.

En emoPSIón deseamos ayudar a estar preparados o a resolver todos estas manifestaciones desadaptativas de nuestras emociones, y de todo tipo de problemas como pueden ser ansiedad, depresión o simple tristeza, dolor, desesperanza, frustración, sensación de fracaso…, pero también y sobre todo abogamos por ser un apoyo más en el proceso de mejora personal sin más, entendiendo que mejorar cada día es nuestro objetivo fundamental, dotando de una serie de herramientas emocionales que sin duda serán un marcador muy diferencial al resto para alcanzar el éxito o simplemente para a diferencia de muchos VIVIR TRANQUILOS y SATISFECHOS.