Porque el saber no ocupa lugar, porque aprender es evolucionar, porque la sabiduría consiste en no parar de preguntar, porque la vida está llena de nuevas e inolvidables experiencias, porque cada día es una oportunidad para descubrir cosas nuevas, porque el devenir de la vida está lleno de sorpresas y en el lugar menos pensado puedes descubrir pequeños y grandes tesoros, porque la pasión por la vida también consiste en indagar, en preguntar y en gozar de una gran humildad que despierte nuestra curiosidad, porque mientras alimentamos esa sed de saber más nuestro cerebro realiza miles de conexiones neuronales que van reconfigurando nuestro presente para guiarnos hacia el futuro…, por todo ello y porque a ilusión y pasión no me gana nadie, tengo el grandísimo privilegio de ser una de elegidas para participar en este I Experto en Psicología Aplicada al Deporte, que se imparte en Madrid del 9 de noviembre al 25 de enero en fines de semana alternos.

Un privilegio y una responsabilidad que afronto con humildad e ilusión infinita, porque aprender directamente de los mejores es un privilegio, pero también suponen una doble responsabilidad: en primer lugar para poder aportar mi granito de arena al grupo y que el efecto de aprendizaje pase a tener un efecto multiplicador; y en segunda y última instancia, para saber posteriormente aplicar todo ese conocimiento y experiencia al mismo nivel o superior al que lo hacen ellos hoy en día.

Con todo ello y contagiada por el entusiasmo y apoyo de Rocío Pomares desde el primer momento, pongo rumbo a Madrid con las expectativas muy altas, no podía ser menos con un equipo organizador de este Ciclo de Talleres de la talla de la propia Rocío Pomares (Directora y Docente), Álvaro Merino (Co-Director y Docente) y David Sánchez Medina (Director de Producción y Actividades), de los que más allá de sus incuestionables CV’s y formación, son los mejores por su manera de transmitir y apasionar, por su claridad y una sencillez absoluta, y sobre todo por su gran agudeza y aciertos poco comunes.

¿A alguien se le ocurre un Equipo de Dirección y Producción mejor?

Como bien recoge el argumentario de este I Taller Experto, tener la capacidad de gestionar emociones (o emoPSIOnes como suelo decir yo en referencia a mi marca) y pensamientos en situaciones importantes, es una habilidad determinante en el éxito. Según las investigaciones, más del 80% del éxito en el deporte y en la vida depende de la fortaleza mental. Variables como la confianza, la motivación, la competitividad, la concentración, la gestión de la presión, la euforia o el miedo, son determinantes en el rendimiento. “Para ser uno más… no hace falta psicología. Para estar entre los mejores…sería recomendable. Para ser el mejor, es imprescindible”, Pep Marí.

Pep Marí, no necesita más presentación. Pasión por la Psicología.

Pues bien, este ciclo viene a dar respuesta a ese “cómo” sacar todo el potencial de un profesional, desde la mejor escuela de vida posible, el deporte. Qué mejor forma de hacerlo que empezar con un primer taller impartido por el mismísimo PEP MARÍ, me atrevería a decir que el número de uno para la mayoría y una referencia obligada para cualquier psicólogo, deportista, entrenador, …, directivo, persona, que quiera mejorar su rendimiento. Podría mencionar su inmenso CV, su experiencia contrastada en equipos de alto rendimiento entre las que menciono por mi especial debilidad hacia ella a la Selección Junior Femenina de Waterpolo, o escribir durante horas de sus libros “Aprender de los campeones”, “Liderar equipos comprometidos” o “Equipos campeones” que son fuente inagotable de conocimiento e inspiración, sin embargo, lo que le hace ser el mejor, y lo digo desde el privilegio de haber compartido de tú a tú esta primera sesión, es su humildad, su pasión y su compromiso, valores claves para ser de Alto Rendimiento en cualquier faceta de la vida.

En esta primera sesión llevada a cabo el pasado 9 de noviembre, nos hemos enriquecido tratando los CONDICIONANTES PSICOLÓGICOS DEL RENDIMIENTO DEPORTIVO, haciendo un recorrido en el que pudimos profundizar en métodos y estrategias de fortalecimiento y mejora, siguiendo el planning perfectamente ilustrado, por la habilidad artística de Álvaro Merino, en la siguiente imagen, y perfectamente ejecutado y transmitido por Pep con la colaboración y aportaciones con efecto multiplicador del resto de presentes.

Ilustración de Álvaro Merino, ¡qué maravillas es capaz de hacer este hombre en segundos para plasmar cualquier idea!

Por ir terminando, quiero mencionar que suelo ser cauta con las expectativas. Sin embargo, en este caso impulsada por la energía e ilusión transmitida por Rocío Pomares desde la primera vez que pudimos hablar, me hicieron volar a Madrid con un nivel de expectativa muy muy alto, con lo que era terriblemente fácil volverme a casa con la sensación de lo que podía haber sido y no fue. Sin embargo, como decía al comienzo de este texto, el devenir de la vida está llena de sorpresas y en el lugar menos pensado puedes descubrir pequeños y grandes tesoros. Y así ha sido en esta ocasión, porque lo que ha sucedido en esta primera sesión del taller ha sido magia, sí, y aunque la psicología es ciencia, y no puedo concebirla de otra manera como profesional de la misma que soy, la magia se produce cuando organizadores, docentes, alumnos y entorno son todos de ALTO RENDIMIENTO y forman un EQUIPO CAMPEÓN: mismo propósito (ser los mejores en la psicología deportiva), compartiendo valores (pasión, humildad, empatía,…), con unos roles perfectamente definidos y asignados de forma natural y espontánea durante toda la jornada, nivel de compromiso máximo (evidente el esfuerzo que todos estábamos haciendo ya solo por estar allí con desplazamientos y dejando familias atrás un fin de semana) y por supuesto, el efecto multiplicador del aprendizaje: uno aprendió de todos y todos aprendimos de uno. ¿Te suena de algo Pep?

El Equipo Campeón a pleno rendimiento durante la sesión del pasado 9 de noviembre. «Todos aprendiendo de uno, y uno aprendiendo de todos».

Así pues, concluyo recalcando que me he traído una experiencia inolvidable, con la maleta llena de conocimientos, herramientas, técnicas, y sobre todo el conocimiento de grandísimas personas en el mundo de la psicología y el deporte, y eso que esto no ha hecho más que empezar. Un fin de semana mágico en el que además confirmo que emoPSIón comienza una nueva etapa, en la que además del trabajo individual en consulta, me incorporo a un equipo de baloncesto base, donde sin duda vamos a aprender mucho recíprocamente para evolucionar todos  y tratar de convertirnos en un equipo campeón (Ya contaré en una entrada de blog específica sobre ello con mayor concreción).

No todo fue psicología, David Sanchez nos acercó como nadie a la belleza de la naturaleza y los animales, sobre los cuales también aprendimos muchas cosas.

¡Gracias infinitas a Rocío Pomares (@psicopomares) por esta oportunidad!