Con el fin de estar a la vanguardia de los tratamientos más novedosos en psicoterapia, emoPSIón se ha incorporado recientemente a la Red de Expertos PSIOUS (1ª plataforma mundial de VR, Realidad Virtual, destinada a este fin), a la cual pertenecen prestigiosas instituciones como Sanitas, Hospital del Mar, Stanford University o la UCLA entre otras; los avances tecnológicos incorporan simulaciones 3D para tratar trastornos de ansiedad, miedos y fobias, entre otras.

En emoPSIón apostamos por la psicoterapia dinámica, amena e incluso divertida, pero sobre todo efectiva, utilizando la Realidad Virtual (RV) como una herramienta terapéutica más al servicio de las distintas problemáticas que se presentan en consulta.  La RV puede contribuir a la recuperación del paciente en un plazo corto de tiempo. Es por eso que contamos con la formación adecuada sobre las TICs (Tecnologías de la información y comunicación) entre las que se encuentra la realidad virtual y la realidad aumentada.

La RV es una técnica no invasiva y segura que se basa en la proyección de gráficos 3D interactivos a través de un aparato de RV (gafas y auriculares). La colocación del casco aísla de los estímulos externos transportando al usuario a un entorno diferente del que se halla en ese momento. Es en ese entorno “virtual”, diseñado por y para profesionales, dónde se aplica el procedimiento terapéutico más adecuado a las características del paciente, siendo el profesional de la psicología el que mantiene en todo momento el control y dinámica de la sesión.

Se dispone de un conjunto de entornos tridimensionales con los que una persona interactúa en tiempo real, lo que produce una sensación de inmersión (sentido de presencia) semejante a la que ocurre en una situación real. El paciente experimenta así este sentido de presencia e interacción con el entorno, componentes característicos de este tipo de tecnología, y cuya ventaja principal es que nos permite trabajar de una forma en la que no podríamos hacerlo en la situación real.

La RV nos proporciona la posibilidad de evaluar e intervenir con el  paciente “dentro” de una situación específica (estando en el metro o en un avión,  por ejemplo) sin necesidad de salir de consulta, además las veces que sean necesarias y para trabajar un objetivo terapéutico concreto, como pueden ser la habituación,  la inhibición recíproca de una respuesta ansiógena o la relajación, controlando en todo momento las sensaciones que experimenta el paciente a la vez que ocurre la inmersión en la situación simulada. 

La Realidad Virtual puede aportar un claro beneficio en terapias de determinados trastornos de ansiedad, como por ejemplo la agorafobia o la ansiedad generalizada, que afectan aproximadamente a un 20% de la población, y son una de las principales causas de baja laboral. Estos trastornos afectan negativamente la calidad de vida de las personas que los sufren y tienden a empeorar si no se tratan adecuadamente. La RV puede ser una alternativa motivante y atractiva, en la era de la tecnología, para aquellas personas y especialmente para los más jóvenes que no se han atrevido hasta la fecha a acudir a pedir ayuda a un psicólogo para mejorar estos aspectos de su vida.

Superar miedos, fobias, ansiedad y otras patologías muy comunes que afectan la vida diaria; preparar sesiones pre y post competencia deportiva para atletas y entrenadores; o para todas aquellas personas que deciden acudir a consulta con el fin de mejorar cualquier aspecto de sus vidas, o simplemente hacer un poco de “Gimnasia mental”.

Por lo tanto, además de las terapias tradicionales y de última generación sobre las que en emoPSIón estamos en constante actualización y formación, nuestros pacientes podrán beneficiarse también de esta tecnología, que permite aprovechar más el tiempo de sesión y medir su progreso de manera objetiva. No obstante, cada caso requerirá ser previamente analizado y evaluado cada caso con el fin de determinar y recomendar la herramienta que, desde la psicología como ciencia, se entienda que pueda ser más eficaz para atender las necesidades de ese paciente y así tratar de ayudarle con la mayor garantía posible de éxito, porque nuestro objetivo no seguirá siendo otro sino el de AYUDAR y ACOMPAÑAR, ahora además usando la tecnología al servicio de la ciencia, pero no a la inversa.